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Claudia Gutiérrez

"Tengo un plan estratégico, se llama hacer las cosas bien."

Accountability, una cultura de rendición a adoptar

Por Claudia Gutiérrez
5 agosto, 2021

En el mundo de las organizaciones, en los últimos años se ha acrecentado el uso de termino accountability. Este terminó cobra un sentido muy especial, ya que varios autores exponen que su interpretación proviene de tres palabras clave que son compromiso, proactividad y responsabilidad.

Es necesario vincular que actualmente las generaciones que convergen en una sola organización pueden ser variadas; por tanto, es relevante destacar que las tres palabras clave antes mencionadas podrían llegar a ser vividas y comprendidas por los colaboradores desde su propio enfoque personal. Por ejemplo, mientras que para una persona de la generación X, nacidos entre 1968 y 1980, el compromiso podría significar estar presente en su jornada laboral; para otro segmento generacional, el compromiso en cambio podría significar cumplir con sus planes y acciones de trabajo en el tiempo establecido.

Sin lugar a duda esto complica la cultura de rendición de cuentas, ya que es difícil y complicado que este enfoque se defina y se logre permear a toda la organización, no importando el tipo de generación a la que pertenecen sus colaboradores.

Los CEO y el accountability

Es bien sabido que la mayoría de los CEO o líderes de negocio enfrentan diferentes retos a nivel organizacional. Un buen CEO siempre buscará hacer frente a esto retos y para ello se puede valer de diferentes mecanismos de control, en los cuales siempre se hace presente el uso de algún sistema tecnológico que le permita contar con claridad sobre el alcance de sus OKR. Pero antes de pensar en algún tipo o sistema de monitoreo, es necesario que la cultura de rendición de cuentas sea muy puntual al garantizar que los colaboradores tengan claro qué deben hacer y qué se espera de ellos. Es decir, no tiene sentido contar con un sistema que nos dote de información cuando en realidad no tiene el formalismo organizacional para comprender por qué se debe monitorear el avance de la organización y sobre todo que se haga presente el por qué es relevante para la organización que todos tengan claro el nivel de participación para lograr los objetivos OKR.

Por todo esto es necesario precisar que, si una organización no trabaja para desarrollar una cultura rendición de cuentas, muy probablemente existirá un sesgo de colaboración y será difícil que se logre el accountability,

Soluciones y aportaciones tecnológicas ante el accountability

Cuando un CEO comienza a pensar en el accountabily, tiene presente que existirá mucha información que debe ser revisada e interpretada, por tanto, generalmente se comienza a hacer presente la necesidad de contar con un sistema tecnológico que pueda procesar dicha información y que logre el nivel de síntesis requerido. Es decir, el CEO no revisará cuántas facturas se generaron en un pedido, lo que revisará será el monto total que las componen y el nivel de ingresos esperados de esa facturación.

Justamente cuando una organización llega a este nivel, es porque seguramente ya tiene trazado su plan estratégico del negocio. Por tanto, se hace presente la necesidad no imprescindible, pero si valiosa, de establecer a la tecnología como un aliado que permitirá un monitoreo constante de la información que genera la organización. Es decir, para lograr que el accountability logre formar parte de la cultura organizacional el constante monitoreo de sus KIP y a la vez de los OKR del negocio permitirán que los colaboradores identifiquen la relevancia de cumplir con el compromiso, proactividad y responsabilidad que se espera.

Los procesos clave en la formación del accountability

De igual forma es necesario no perder de vista que los procesos son clave en esta cultura, la determinación de saber cómo se hace y que se debe hacer clarifica en gran medida lo que se espera de cada actividad que se realiza en la organización y la relevancia que tiene al momento de implementar.

Además, se puede precisar que también es clave determinar los procesos para que los cambios no afecten la manera de operar determina actividad.

En EKS nos encontramos actualmente en la determinación de nuestra planeación estratégica. Cabe destacar que este mecanismo se está desarrollando de manera integral, principalmente para que nuestra cultura de rendición de cuentas sea una constante y esto dará garantía de que nuestros proyectos de implementación tecnológica cubran los requerimientos que demanda nuestro mercado meta. EKS, rumbo a su profesionalización.

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